Por la Dra. Milena Figueroa Granado

 Antes de explicar por qué pienso que todas las personas, sin distinción de ningún tipo, deberíamos practicar el método Pilates, comenzaré haciendo una breve introducción al mismo.

Joseph Pilates fue el creador de esta práctica y en su honor se le llama como su apellido; sin embargo, el nombre original es el de “Contrología” ya que Pilates creía fielmente en que a través del control de la mente podíamos controlar nuestro cuerpo. Por esto creó un método de entrenamiento en el que consciente y controladamente pudiéramos mejorar no solo nuestra salud física sino también mental; de hecho J. Pilates afirmaba que en total de 30 sesiones se obtenía un cuerpo totalmente nuevo. Este método que creó es una mezcla de su experiencia realizando prácticas físicas como el yoga, gimnasia y taichí; junto con sus conocimientos de la mecánica corporal.

En una sociedad con una clara tendencia a padecer de dolores osteomusculares y de enfermedades crónicas, es importante introducir una alternativa que pueda ayudarnos a movilizarnos al mismo tiempo que fortalecemos y curamos tensiones, tanto físicas como psíquicas. Aunque muchas veces se asocia el Pilates a un entrenamiento para personas famosas o caprichosas, lo cierto es que se trata de una poderosa herramienta que todos podemos aprovechar.

pilatesEn cuanto a sus beneficios generales, la práctica continua de este método produce un aumento de la tonificación muscular, flexibilidad y elasticidad, fortalece el suelo pélvico, incrementa la conexión mente-cuerpo, mejora la apariencia física, aumenta la concentración y la autoestima y reduce el estrés psíquico, entre otros.

De forma concreta, aludiendo a grupos específicos, los beneficios son:

  • Niños – Fomenta hábitos saludables de vida, mejora la postura, aumenta la atención y la concentración, etc.
  • Tercera edad – Ayuda a trabajar y mejorar la sintomatología de enfermedades crónicas como la osteoporosis o artrosis, entre otras.
  • Embarazadas – Ofrece múltiples beneficios como el alivio de los dolores en espalda, promover la estabilidad lumbo-pélvica, fortalecer el suelo pélvico y, por tanto, una mejora del trabajo de parto y la prevención de posibles complicaciones uro-ginecológicas del mismo. Además de todo esto, permite a la embarazada sentirse fuerte y relajarse.
  • Patologías vertebrales – hernias discales o rectificaciones- o patologías en la rodilla como rotura de meniscos o alteraciones en los ligamentos cruzados, pueden complementar la rehabilitación de las lesiones de una manera segura, distinta y dinámica.
  • Dolores de espalda provocados por el estrés emocional, sedentarismo y, sobre todo, por mala higiene postural. En este grupo de personas los resultados suelen ser sorprendentes al llegar al punto de olvidar los dolores, gracias a las movilizaciones de la columna, estiramientos musculares y fortalecimiento de la espalda que se realizan en clases.
  • Personas sedentarias y/o con obesidad – Este método, aunque no permite quemar muchas calorías, sirve como iniciación para poder comenzar a ejercitar el cuerpo y crear una disciplina hacia el deporte de una forma segura. Por el contrario, si no sufrimos de patologías y nos mantenemos activos practicando algún deporte, también podemos beneficiarnos de este método al trabajar la conciencia corporal, y el fortalecimiento y la elongación muscular que ayudarán a prevenir lesiones deportivas en el futuro.

 

Desde Centre Mompó de Terapias Naturales recomendamos tomar clases con profesionales preparados en el método que puedan guiar a los alumnos en la práctica y, sobre todo, corregir errores para aprovechar al máximo los beneficios de este fantástico entrenamiento.

Centre Mompó de Terapias Naturales
Dra. Milena Figueroa Granado
Máster en Nutrición y Alimentación
Especialista en Pilates