Introducción
Cuidarnos forma parte de nuestro bienestar. Y aunque solemos pensar en los masajes de espalda, los masajes en los pies son una de las formas más rápidas de relajar cuerpo y mente. En esta guía aprenderás cómo dar un masaje de pies paso a paso, qué puntos de la planta del pie conviene trabajar y qué materiales necesitas para hacerlo en casa de forma segura.
Tabla de contenidos
Beneficios del masaje de pies
Alivia el cansancio y la sobrecarga tras estar muchas horas de pie o caminar.
Mejora la circulación y reduce la sensación de “pies pesados”.
Aporta calma, reduce el estrés y favorece el descanso nocturno.
Puede ayudar a mejorar la postura y el equilibrio.
Materiales necesarios
Recipiente con agua tibia (para un baño previo de 10 minutos).
Aceite o crema de masaje.
Toalla para mantener la zona cómoda y seca.
Opcional: rodillo o pelota pequeña para el arco plantar.
Cómo preparar el masaje (calentamiento)
Baño tibio (10 min) para relajar tejidos.
Secado completo del pie. Si masajeas a otra persona, coloca una toalla debajo.
Aplicación de aceite/crema en las manos y reparto suave sobre el pie.
Masaje de pies paso a paso
Paso 1: Acariciar el dorso
Desliza las manos desde los dedos hasta el tobillo con movimientos largos y suaves.
Paso 2: Trabajar la planta
Con los pulgares, realiza movimientos circulares por toda la planta del pie, aumentando ligeramente la presión en el talón y arco.
Paso 3: Movilizar el pie
Sujeta el pie y haz giros suaves a izquierda y derecha (4–5 repeticiones por lado).
Paso 4: Amasado general
Amasa con toda la mano (palma y yemas) regulando la presión según la tolerancia.
Paso 5: Dedo por dedo
Desde la base a la punta, masajea cada dedo con la yema, presión suave y continua.
Paso 6: Integración final
Repasa dorso y planta con pases largos. Retira el exceso de producto con la toalla y repite en el otro pie.
Tip: Si sientes zonas más densas en el talón o arco, mantén presión moderada 10–15 segundos y suelta lentamente.
Puntos del pie para masajear (reflexología podal)
Talón: zona asociada a pelvis y región lumbar; trabaja círculos lentos si hay sobrecarga.
Arco plantar: relacionado con sistema digestivo; usa pases longitudinales de talón a metatarsos.
Debajo de los metatarsos (bajo los dedos): área torácica/pulmonar; presiones cortas y suaves.
Puntas de los dedos: se asocian a cabeza; pellizqueo muy suave y breve.
Estos puntos ayudan a relajar de forma global, especialmente cuando se combina con respiración lenta.
Consejos, frecuencia y duración
Duración: 10–15 min por pie.
Frecuencia: 3–4 veces por semana (o sesiones cortas diarias de 5–8 min).
Aceites: almendra, pepita de uva o crema neutra.
Antes de dormir: favorece un descanso más profundo.
Contraindicaciones
Evita o consulta a un profesional si hay heridas, infecciones, esguinces recientes, fracturas, trombosis, fiebre o dolor agudo no valorado. En embarazo y patologías vasculares, pide asesoramiento previo.
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Preguntas frecuentes.
¿Cuánto tiempo dura un masaje de pies?
Entre 10 y 15 minutos por pie. En sesiones rápidas, 5–8 minutos por pie son suficientes para notar alivio.
¿Cada cuánto puedo recibir masaje en los pies?
De 3 a 4 veces por semana; si hay mucha carga, sesiones cortas diarias.
¿Qué aceite es mejor para los pies?
Aceite de almendra es el ideal y el que usamos o pepita de uva; si prefieres, crema neutra de masaje.
¿Duele el masaje en la planta del pie?
No debería. Ajusta la presión: cómoda, progresiva y sin dolor agudo.
¿Puedo combinar masaje y reflexología podal?
Sí. Un masaje general antes potencia el efecto de trabajar puntos del pie concretos.