Los Principios del Reiki

Los Cinco Principios del Reiki (y por qué siguen teniendo sentido hoy)

Puede que hayas oído hablar alguna vez de los Cinco Principios del Reiki. Suenan a algo muy lejano, japonés, espiritual… Y sí, lo son. Pero también son muy actuales. Mikao Usui, el fundador del Reiki, los formuló inspirándose en textos budistas japoneses del siglo IX. Y aunque venga de tan atrás, el mensaje que traen es de ahora.

Vivimos rodeados de estímulos, de cosas, de gente… pero muchas veces sin sentirnos llenos. Buscamos fuera lo que solo se puede encontrar dentro. Y ahí es donde entran estos principios. Usui se dio cuenta de que por mucho Reiki que hiciera, si el alma no estaba en paz, el cuerpo recaía. Por eso propuso repetir estos principios cada mañana y cada noche. Y no como un rezo vacío, sino como una práctica sencilla y poderosa.

Antes de entrar en los cinco, hay una frase clave:

Solo por hoy

Es el punto de partida. Solo por hoy. No te pido que lo hagas toda la vida. Solo hoy. Es una invitación a estar presente, sin cargar con el pasado ni agobiarse por lo que viene. Si cada día te centras en el presente, los principios que vienen tienen mucho más poder.

1. No te enfades (IKARUNA)

La rabia está ahí. Aparece cuando algo nos parece injusto, cuando nos sentimos impotentes, cuando algo nos duele. Pero no tiene por qué estallar ni hacer daño. Podemos escucharla, entender de dónde viene, y usar esa energía para actuar con más claridad. La ira no es el enemigo, lo es el descontrol. Y sí, a veces solo es puro ruido mental que no lleva a nada. Obsérvala.

2. No te preocupes (SHIN PAI SUNA)

Las preocupaciones nos desgastan. Nos atrapan en futuros que ni siquiera han llegado. Si puedes hacer algo, hazlo. Si no puedes, suelta. Es así de simple. No te digo que no pienses, te digo que no te consumas. Haz tu parte y confía en que lo que venga será lo que tenga que ser. A veces no podemos cambiar lo que pasa, pero sí cómo lo vivimos.

3. Sé agradecido (KAN SHA SHITE)

La gratitud no es solo para cuando todo va bien. Es para todo. Incluso para lo que molesta, lo que duele, lo que no entiendes. Porque todo eso también te forma. Agradecer cambia la forma en la que miras el mundo. Y cuando cambia la mirada, cambia la vida. No es positivismo vacío, es entrenamiento real de la percepción.

4. Trabaja con honestidad (GYÔ-O HAGEME)

No se trata solo de tu trabajo profesional. Es tu trabajo interior. Tu forma de estar en el mundo. Cumplir con lo que dices, poner intención en lo que haces, dar lo mejor de ti aunque no sepas el resultado. Este principio habla de coherencia. Si lo que haces está alineado con lo que sientes y piensas, se nota.

5. Sé amable con los demás (HITO NI SHINSETSU NI)

La amabilidad no es debilidad. Es una forma de vivir. Ser amable contigo, con quien te cae bien, con quien no tanto, con quien ni conoces. No es por quedar bien. Es porque estamos todos en esto. Ser amable no significa que te dejes pisar, significa que eliges responder desde un lugar más limpio. La vida devuelve lo que das. Aunque no siempre como esperas.


Estos cinco principios no son normas rígidas. Son recordatorios. Son anclas. Si los repites, si los practicas, aunque sea «solo por hoy», algo cambia. Y no fuera, dentro.

Si te interesa el Reiki o simplemente quieres vivir de forma más consciente, este puede ser un buen punto de partida. No hace falta ser maestro de nada. Solo estar un poco más presente.

¿Te resuena? Pues entonces empieza hoy. Solo por hoy.