En Resumen: Lo que vas a descubrir hoy
- El Mito Oriental: No todo viene de China. Tenemos joyas terapéuticas 100% occidentales.
- Orgullo Local: El Quiromasaje nació en Barcelona en los años 30 y la Osteopatía es anglo-americana.
- La Etiqueta «Holístico»: A menudo es una «gilipollez» de marketing. Toda terapia natural bien hecha ya es holística de serie.
- ¿Cuál es mejor?: Ninguna. Acupuntura y Osteopatía son mapas diferentes para un mismo territorio.
- El Puente: La Kinesiología une lo mejor de los dos mundos.
Tenía muchísimas ganas de volver porque hoy quiero hablar de algo que me encuentro constantemente en la escuela y en la calle: la falsa creencia sobre cómo se estructuran las terapias naturales.
Existe este mito de que, para que algo sea «natural» o «alternativo», tiene que venir necesariamente de Oriente, de China. Y ojo, de China vienen muchas cosas (seguramente el ordenador o el móvil con el que me lees), pero las terapias que nosotros enseñamos y usamos aquí, no siempre vienen de allí.
El «Team» Oriental vs. El «Team» Occidental
Por un lado, está clarísimo lo que ubicamos en Oriente. Cuando la gente piensa en terapias naturales, le viene a la cabeza el Reiki, el Shiatsu, la Medicina Tradicional China, la acupuntura o la Tuina. Y oye, eso está genial. Son herramientas milenarias espectaculares y la Medicina China es, sin duda, una «team leader» en este sector.
Pero, por otra parte, tenemos técnicas que son propias, que son nuestras, que son occidentales. La mayor parte de ellas europeas o norteamericanas, y no tienen nada que envidiar a las asiáticas.
¿Qué tenemos en casa?
- El Quiromasaje: Es el masaje de aquí. Y mucha gente no sabe esto, pero nació en Barcelona en los años 30 (esto da para otro artículo entero). Es un producto nacional.
- La Osteopatía: Es plenamente norteamericana, con mucha influencia inglesa y una vertiente francesa muy fuerte, que es la que solemos utilizar en España.
- La Reflexología Podal: Y aquí señores, no digo yo que en Oriente no se toquen los pies (claro que sí), pero la reflexología tal y como la trabajamos y enseñamos nosotros, es absolutamente occidental.
No tienes «las terapias naturales» como un todo difuso. Tienes dos visiones, dos abordajes. Y te lo digo claro: para nada una es mejor que la otra. Simplemente son diferentes caminos para llegar al mismo sitio, porque los humanos somos humanos aquí y en Pekín, y nuestras necesidades son las mismas.
La «gilipollez» de la etiqueta holística
Esto me lleva a definir qué es una terapia natural. Y aquí entramos en terreno pantanoso con una palabra que, sinceramente, odio: holístico.
Es una palabra que está manida. Está manoseada, sobada, trapeada… Es horrorosa porque se ha utilizado mal. Se ha convertido en una coletilla de marketing para inflar los nombres de los cursos: «Masaje Energético Integrativo Global Holístico Mega Plus».
Seamos serios. Holístico simplemente significa que lo compone todo: cuerpo, mente, emociones y sistema. Todas las terapias naturales, por definición, tratan a la persona de forma global. Si no lo hacen, dejan de ser terapias naturales. Por cierto, mira este post al respecto: deja de llamarte «holístico»: por qué sobran los adjetivos y falta oficio
La Osteopatía, por ejemplo, busca poner a la persona en su eje desde una estructura mecánica (y energética al final). La Acupuntura lo hace desde la energía pura. Pero el objetivo es el mismo: el equilibrio. No necesitas ponerle cinco adjetivos al título de tu terapia para que sea válida. O es integrativa de serie, o no lo es.
Puentes y sinergias: ¿Qué es mejor?
Al final, la gente me pregunta: «Vale Pere, muy bien, ¿pero qué es mejor? ¿La acupuntura o la osteopatía?».
La respuesta es: es mejor la terapia con la que tú te sientas cómodo.
En la escuela, yo llevo años trabajando con acupuntores. No hay fallo, en cada edición de osteopatía tengo alumnos que vienen de la rama china. Y se complementan espectacularmente bien. Hay cosas donde la acupuntura es un francotirador directo, y otras donde la manipulación osteopática es insustituible.
De hecho, existe una disciplina que ha conseguido hacer de puente perfecto: la Kinesiología. Es un intento (conseguido) de unir la filosofía de los meridianos orientales con la terapia manual occidental.
Conclusión
No te dejes llevar por el exotismo ni por las etiquetas rimbombantes. Tanto si te atrae la visión india del Ayurveda como si prefieres la biomecánica de la Osteopatía, lo importante es el resultado: ayudar a la persona a recuperar su salud.
Aquí estamos para enseñar lo que funciona, venga de donde venga.